Un año después: cosas que aprendí de la autopublicación

Las vidas que pudimos vivirHace aproximadamente un año que salió “al mercado” mi primera y única novela, Las vidas que pudimos vivir. Como muchos sabéis, se trata de una novela autopublicada a través de Amazon y Bubok sin intermediación de ningún editor convencional. En realidad nunca hice el intento de conseguir que una editorial tradicional me publicara mi novela. Nunca se sabe qué hubiera pasado. Tal vez alguien se habría interesado por mi historia aunque algo me dice que, siendo una escritora totalmente desconocida, sin ninguna persona influyente que pueda respaldarme, lo más probable es que mi novela hubiese acabado irremediablemente en los buzones de mensajes eliminados de las editoriales contactadas. En cualquier caso, este hipotético escenario es en cierto modo comprensible. Somos muchos los que escribimos y muy pocos los que leen, así que quienes se dedican al negocio del libro (sobre todo de ficción) lo tienen complicado a la hora de decidir qué publican con semejante avalancha de ofertas.

Por suerte, hoy en día quienes escribimos tenemos otra alternativa para llegar al público: la autopublicación. Un año después de lanzarme (no sin ciertas reticencias) a este nuevo mundo de la comunicación literaria, me propongo recoger algunas de las impresiones y experiencias vividas por si a alguien le resulta de ayuda o interés. En algunas de estas impresiones coincido con otros escritores independientes cuyos blogs sigo con cierta asiduidad. En otras, creo que discrepamos.

  • Autopublicación: ¿estigma superado?

Si uno lo piensa objetivamente, es completamente lógico que un libro pueda tener calidad independientemente de si lo ha publicado una editorial convencional como si ha sido autopublicado. Estoy segura de que hay grandes obras autopublicadas, del mismo modo que también debe de haber libros bastante mediocres entre los editados de manera independiente. Pero, ¿no sucede exactamente lo mismo en el mundo editorial tradicional? Sin duda que sí. Sin embargo, tengo la sensación de que no todo el mundo piensa como yo. Aún queda mucho camino por delante para borrar la creencia de que una persona que se autopublica lo hace porque no es lo suficicientemente buena como para que una editorial convencional le edite sus libros.

Hay algunos casos de novelas de éxito que comenzaron autopublicándose. Pero incluso antes de que existiera Internet, algunos grandes autores ya tuvieron que hacer uso de la autoedición como única alternativa (y en aquella época, la autopublicación estaba muchísimo más estigmatizada de lo que está hoy en día). Pondré el ejemplo de un escritor que a mí me parece admirable, el chileno Hernán Rivera Letelier. Supongo que en sus comienzos ninguna editorial quería interesarse en los poemas de un chaval de clase baja, hijo de un minero, que subsistía vendiendo periódicos. Así que en los años 80 Rivera Letelier autopublicó su primera obra con una tirada de 500 ejemplares que vendía de puerta en puerta. Hoy en día es uno de los grandes de la literatura chilena, editado por Planeta y Alfaguara.

Lamentablemente, creo que pese a la tendencia e importancia creciente de la autopublicación, el estigma todavía persiste.

  • Las críticas

No tengo ni la más remota idea de cuánta gente habrá leído mi libro. Sí sé cuántos lo han comprado y cuántos lo han descargado de Amazon durante el periodo de promoción gratuita. Pero no sé cuántos de los que se han hecho con el libro lo han leído finalmente. En general, es muy complicado obtener algo de feedback de los lectores. Al principio, tu familia y amigos te dan su opinión verbalmente (normalmente no son críticas negativas porque para eso son tu familia y amigos, y no desean que te hundas en una espiral de autodestrucción creativa). Tú más o menos confías en sus opiniones (básicamente porque quieres creer que tu novela es buena). Pero luego descubres que existe una cosa llamada Goodreads, una red social de literatura donde lectores desconocidos dejan valoraciones y comentarios de los libros que leen. Y entonces te llevas un golpe de realidad y te das cuenta de que, junto a los buenos comentarios, aparecen también valoraciones no tan positivas.

Tengo que reconocer que me sentó mal encontrar una valoración negativa sobre mi libro. Nunca he sabido qué es lo que le pareció tan horrible a la persona que lo escribió porque no dejó ningún comentario, simplemente una valoración. Después del cabreo inicial, poco a poco me fui dando cuenta de que enfadarse por algo así es absurdo. Si te das un paseo por Goodreads, puedes comprobar que cualquier libro que busques, aunque se trate de tu novela favorita, aunque se trate de una de las grandes obras de la literatura universal, tiene alguna valoración negativa. A veces lees comentarios bastante sorprendentes. Hay personas que califican literalmente como “mierda” libros que a mí me parecen verdaderas obras maestras. Dejando aparte el tema de la falta de educación de algunas personas, la conclusión a la que llego con todo esto es que, si las grandes obras de la literatura tienen valoraciones negativas, ¿cómo no las va a tener mi novela? Por otro lado, creo que cuando tomas la decisión de exhibir tu obra públicamente, estás expuesto a que cualquiera dé su opinión sobre ella. Y, además, los lectores tienen todo el derecho del mundo a decir lo que piensan igual que tú también tuviste la libertad de escribir el libro. Así que, siempre y cuando se mantenga el sentido del respeto y la educación, todo el mundo debería poder dar su opinión sin que eso suponga un problema.

  • Escribir y leer, escribir y leer…

Escribir una novela, aunque sea un trabajo arduo de meses (en mi caso más de un año si contamos el tiempo que pasé escribiendo y también el tiempo que pasé corrigiendo) no te convierte en absoluto en una escritora experimentada. Como ya he comentado anteriormente, somos muchos los que escribimos y muchos los que lo hacen maravillosamente bien. Por tanto, yo soy sólo una más. Una más que en un momento dado decidió no sólo escribir, sino también tener el valor de exhibir lo escrito (porque creo que para esto hay que tener valor y estar preparado para aceptar las críticas que tarde o temprano acabarán llegando). La única forma de mejorar (porque a escribir también se aprende, no se trata de una habilidad innata que se transmita genéticamente) es seguir escribiendo y, sobre todo, leer mucho. Por motivos familiares últimamente no tengo demasiado tiempo para leer, pero aprovecho cada minuto libre y poco a poco voy leyendo los libros que me interesan. Respecto a la escritura, en estos momentos de mi vida es imposible que pueda ponerme a escribir otra novela, pero intento “matar el gusanillo” escribiendo textos más pequeños. Textos que posiblemente no lleguen a ninguna parte pero que a mí me sirven de mucho. A veces pienso que dentro de unos años, cuando mi hijo sea un poco mayor, podré dedicar algo más de tiempo a la literatura. Y siempre será una influencia positiva para él ver a su madre leyendo y escribiendo. Quién sabe… Tal vez incluso acabe imitándome, lo cual sería maravilloso.

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6 respuestas a Un año después: cosas que aprendí de la autopublicación

  1. Buen artículo, Mayte. Tengo unas sensaciones muy parecidas a las tuyas. Yo llevo algo más de tiempo en este mundillo (no mucho más, sigo siendo un novato), y soy un firme defensor de la autopublicación, aunque confieso que cada vez se me hace más cuesta arriba el mucho trabajo paralelo que conlleva dar visibilidad a la obra de un autor independiente. Es muy complicado, ya sólo por el hecho de la dificultad logística. ¿Cómo gestionas varias novelas distribuidas en librerías? Aunque encuentres muchas que acepten tus libros, el problema es la capacidad limitada que una persona sola tiene para enviarlos, hacer el seguimiento, gestionar los pagos y las devoluciones… y además seguir escribiendo, mantener un blog, tener presencia en redes sociales, etc.
    Aunque sólo sea por la experiencia que acumulas y el aprendizaje acelerado, vale la pena. Pero llega un momento que si quieres ir un paso más allá necesitas de la infraestructura que proporciona la editorial. Me ha costado llegar a esta conclusión, porque yo también he optado por la autoedición por convicción personal. Y fíjate que en ningún momento me refiero a la calidad de las obras. Es evidente que hay libros publicados con sellos importantes que son atentados contra el buen gusto literario. Pero entre los autopublicados hay no pocos que, al menos en mi caso, los tomo como un ataque personal. No soporto la dejadez en cuanto a faltas de ortografía y una mínima corrección de estilo.
    Yo me tomo muy en serio mi trabajo. Soy consciente de que, pese a las horas invertidas, mis obras tienen fallos, que son mejorables, pero son fruto de un trabajo honesto y profesional. Estoy orgulloso de ellas y si las pongo al alcance del público es porque considero que tienen la calidad mínima para ser expuestas. Hasta ahora el feedback recibido es buenísimo.
    Por eso no puedo entender a quienes cuelgan manuscritos plagados de errores inadmisibles. Nos hacen un flaco favor a quienes luchamos por acabar con ese estigma sobre la autoedición del que acertadamente hablas en tu texto.
    En fin, que me enrollo.
    Espero que sigas acumulando lectores y críticas positivas y que muy pronto encuentres el tiempo necesario para ponerte con tu segunda novela. 😉
    Un abrazo.

  2. Mayte Blasco dijo:

    Muchas gracias por tu comentario, Benjamín. Tienes razón, al margen de la calidad literaria, para un lector debe de ser terrible leer un libro con una maquetación lamentable y lleno de faltas ortográficas. Eso, sin duda, no ayuda a que la autopublicación supere su estigma. En mi caso, utilizo a mi marido en la tarea de maquetación y revisión ortotipográfica, ya que entre otras cosas se dedica a eso. Pero los autores independientes que no tengan esta suerte deberían molestarse en encontrar a alguien que les ayudara en esa tarea para que quienes lean sus libros no se llevan una impresión tan negativa.

    Muchas gracias por los ánimos. Lo de la segunda novela tendrá que esperar, pero últimamente me estoy aficionando a los relatos y los microrrelatos, que son también un maravilloso instrumento de expresión literaria.

    Un abrazo,

    Mayte

  3. macalder02 dijo:

    Que sorpresa más agradable lo de tu novela. Si sigo desciendo en tu blog, encontraré más sorpresas. Como simple aficionado a la lectura, tu blog me parece maravilloso y ahora ya se el porque. Vivo en Venezuela y haré todo lo posible por conseguir tu novela. Es un honor conocerte.

    • Mayte Blasco dijo:

      Muchas gracias por tu interés. Para una escritora novel e independiente como yo, es muy ilusionante que haya personas que se fijen en mi literatura. Mi novela se puede conseguir en Amazon (versión para kindle) y en Bubok (versión en papel y pdf). No tengo claro si desde Bubok envían ejemplares en papel fuera de España, pero es posible que sí.

      Un afectuoso saludo y seguimos leyéndonos.

  4. pedrogelves dijo:

    Reblogueó esto en PJGEDy comentado:
    este blog me dio ánimos y ganas de seguir adelante.

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