La visita

Cuando lo vi aparecer, su presencia me sobrecogió. Hacía quince años que no nos veíamos y estaba muy cambiado. Sin duda, el tiempo transcurrido en la cárcel le había pasado factura. Su hermoso cabello de antes era ahora una triste calva salpicada de filamentos blancos. Su seductora mirada había mutado en un par de ojos hundidos bajo unas ojeras tatuadas sobre la piel de los párpados. Me dijo que aún me amaba, que nunca había querido a nadie tanto como a mí. Me juró, con decenas de lágrimas brotando una detrás de otra, que no entendía por qué lo había hecho. Antes de marcharse, depositó un ramo de rosas rojas junto a la lápida de mi tumba. 

 

(Este relato fue presentado al III Concurso de Microrrelatos contra la Violencia de género del Ayuntamiento de San Javier).

 

16 comentarios en “La visita

      1. Creo que gran parte del problema radica en la falta de educación emocional de las generaciones anteriores (la cual dota de las necesarias herramientas para tolerar la frustración, gestionar los conflictos, etc.) junto con el estereotipo del macho fuerte y viril, paradigma de lo invulnerable, que ha generado un gran número de hombres emocionalmente tullidos, que no hablan, manifiestan o conectan jamás con sus emociones. Eso genera una olla exprés que estalla demasiadas veces de una manera atroz, esparciendo un reguero de destrucción y sufrimiento que podría haberse evitado, pero mucho tiempo atrás.

        Creo que como sociedad estamos dando un cambio importante en ese sentido. Aún así la educación de género, exponiendo los estereotipos y roles y como estos nos limitan y nos alienan a ambos géneros es hoy día más necesaria que nunca, viendo como los y las adolescentes muchas veces reproducen comportamientos cortados por el mismo patrón.

      2. Hace años, la sociedad justificaba el machismo y con él, de alguna forma, la violencia hacia la mujer. Claramente, las mujeres estábamos desprotegidas y valíamos menos que los hombres. Lo extraño y peligroso, como tú señalas, es que hoy en día haya chicos jóvenes que repitan esos patrones de machos dominantes. Eso quiere decir que el machismo continúa pese a lo mucho que se ha adelantado en ese sentido.

  1. Pingback: Sobre la violencia de género – larubricadelcubo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s