Publicada “La extrañeza de la lluvia”, mi segunda novela

Es un placer para mí anunciaros que mi nueva novela, “La extrañeza de la lluvia”, acaba de ser publicada por la editorial maLuma. Quiero agradecer la oportunidad que me han dado a las dos mujeres que están tras esta pequeña editorial madrileña: Marga G. Pacios y Guadalupe del Real, dos estupendas profesionales que llevan su sello con mucha dedicación y cariño.

En “La extrañeza de la lluvia” me desmarco del género puramente realista al que estoy acostumbrada. En ella desarrollo un drama familiar ambientado en un contexto “ligeramente” distópico. A pesar de todo, el género intimista sigue estando presente, como en casi todos mis textos, y el resultado final es un conjunto de historias personales enmarcadas en un futurible e inquietante escenario. Esta historia, nacida de mis más profundos y variados temores, es ahora vuestra.

Este es el enlace a la web de la editorial, donde puede leerse la sinopsis y, quien lo desee, adquirir un ejemplar. El que lo prefiera, también puede conseguir ejemplares encargándolos a la librería de su localidad. Muchas gracias de antemano a los futuros lectores.

37 comentarios en “Publicada “La extrañeza de la lluvia”, mi segunda novela

  1. Mis más sinceras felicitaciones por este nuevo logro en tu vida de escritora. Ten la plena seguridad que la aceptación va ir muy bien. Un gran abrazo y seguiremos esperando más publicaciones.

  2. ¡Enhorabuena, Mayte! Ya circulando. He tomado nota y tan pronto como pueda la encargaré en mi librería habitual y te cuento, seguimos en contacto. La sinopsis es muy interesante. Preciosa la portada también, con la lluvia mojando o empapando esos adoquines. ¡Mucha suerte! Un abrazo

  3. Mayte… quizá este no es el lugar…
    Simplemente quería decirte “perdona” por, durante todas estas semanas (o meses, seguramente) no haber dicho nada de nada. En especial sobre la publicación de tu segunda novela. De verdad que me alegro mucho y te deseo todo el éxito y la suerte que te mereces.
    No es fácil de explicar, pero una conjunción de circunstancias han hecho que me desmotivara y perdiera todo interés por siquiera entrar en la blogosfera. Prácticamente no he entrado ni leído a nadie… en meses. Uno de los factores sigue siendo mi “búsqueda” espiritual (ya sabes, cada loco con su tema). Necesitaba desconexión, no distraer mi mente con prácticamente nada. Otro factor fue un mismo cansancio y desmotivación hacia la propia blogosfera. Sería largo de explicar. La propia pandemia también me pasó factura al final, en el sentido de hacerse largo y pesado. Y más cosas que quizá un día te cuente. Ah, también que volví a trabajar, después de 14 meses en ERTE y todo el tiempo libre. Pues imagínate… trabajamos 6 semanas y vuelvo a estar en ERTE (trabajo en un hotel). Manda narices. Lo bueno es el tiempo libre y la tranquilidad.
    Mira, también es que soy de una forma de ser (raro, raro, raro… ) que hace que no siempre me haga visible, me manifieste, aparezca, comente, etc. Pero estoy ahí, lo creas o no.
    Tu abandono de Twitter, por ejemplo. Lo leí, y lo creas o no, me di cuenta el mismo día que lo habías dejado. Iba a contestarte, a comentar. Ya vi, expresaste unas opiniones literarias que desembocaron en cierta polémica sin tú buscarlo. En pocas palabras, eso es TW. No comenté porque sería muy largo, el tema da para sí. TW puede ser y es muchas veces muy tóxico. Quema, desgasta, cansa. Creo que hay muchísima radicalidad ahí, también fanatismo, violencia verbal, odio, insultos… no sé hasta qué punto te has movido por ejemplo por temas políticos. Yo sí, porque tengo unas posturas muy claras y también di rienda suelta a esa faceta mía. Pero es una faceta algo extrema, que choca con esa búsqueda de paz. Y además lo que te digo, cada vez ves más clara la radicalidad de la gente y te quemas. Así que hace ya meses que ni entro. Más o menos un mes después de tu salida. Bueno, para que veas. Entiendo las explicaciones que medio dibujaste, aunque me quedé algo intrigado (viendo cómo es TW no es difícil imaginarse). Y es un espacio donde la gente entra a desahogarse, atacar, etc. Hay mucho amargado y frustrado ahí, creo sinceramente. Alguien dijo muy acertadamente que en TW se crean trincheras, quieras o no. Muchas veces sí. Que hay gente muy sana y muy maja también.
    En fin, como ves el tema da de sí. Que lo supe y te leí, cuando saliste. No dije nada y lo digo ahora. ¿Qué son unos meses comparados con la eternidad?
    Un abrazo.
    P.D.; Ya sé que no te debo ninguna disculpa, en verdad, pero QUERÍA darte unas explicaciones (y han sido pinceladas; siempre estoy ahí, aunque no me muestre, repito).
    ¡Suerte con la novela!

    1. Pues claro que no me debes ninguna disculpa, aunque te agradezco tus palabras. Es normal que a veces no quieras entrar en la blogosfera. Yo también tengo épocas que paso menos por aquí. Ahora estoy mucho porque estoy en plena promoción de mi libro y estoy dando la tabarra bastante (aunque en el fondo a mí no me gustan mucho las entradas dedicadas a la promoción). Lamento lo de tu ERTE. Ojalá retomes pronto tu vida laboral normal.
      Lo de TW da para escribir ríos de tinta. Fíjate, eso que comentas sobre tus opiniones políticas en TW yo también lo pensé. No me encaja nada con tu búsqueda de la paz interior. Espero que no te moleste que te lo diga. Yo, desde luego, estoy mejor fuera de TW, aunque echo de menos interactuar con algunas personas muy interesantes que conocí. En el blog es donde mejor me siento para expresarme. Siempre ha sido así.
      Un abrazo y muchas gracias por ser tan sincero y por tus buenos deseos.

      1. La observación que haces no me molesta en absoluto. Al revés, tienes toda la razón y yo mismo me daba perfecta cuenta de ello. Es uno de los “peligros” de TW, ir cayendo en una radicalización. Esto es difícil de explicar. Mis opiniones políticas son solo una faceta de mi personalidad, como hay muchas otras. Son un aspecto de mi identidad como “ser humano normal y corriente”. Eso lo puedes expresar, desarrollar, etc. Pero después está mi otra parte, la que busca la profundidad, el trascender o no vincularte a ninguna idea, posicionamiento, rasgo distintivo y un largo etcétera. Y hacia esta profundidad he tendido estos últimos 2-3 años, y sigo en ello. Entonces se crea una especie de conflicto, como si de una cuestión de niveles se tratara. Y claro, puedo tener opiniones, o sentir más cercanía o simpatía por unas posturas, pero ya no me identifico y fanatizo de forma tan total como hace años. Lo veo con más distancia y frialdad. No creas, yo que sigo siendo muy crítico con los gobiernos españoles, por ejemplo, y con las derechas, en realidad soy crítico con todo el mundo, no me caso con nadie. Y como decía en TW se tiende a la radicalización, las trincheras, hasta el punto que la equidistancia es objeto de ataques y de burla. Gente moderada en política, por ejemplo, en TW más que en ningún otro sitio acaba en tierra de nadie. Y que no es lugar, a priori, para el diálogo y la reflexión. Pero a pesar de estos aspectos tóxicos y que a veces tengo una opinión negativa, en verdad TW no es malo en sí mismo. Dependerá de con quién interactúes, sobre qué temas, etc. Hay cuentas fantásticas sobre literatura, arte, etc., y gente que tiene muy claro que no entra en el avispero político.
        Pero visto de manera fría y reflexiva, creo que TW no aporta gran cosa. Es solo interactuar, socialización, como un burbujeo en la superficie, o sea, algo superficial. Es prescindible y hasta puede parecer ridículo según cómo te pille el cuerpo.
        En fin… ciao.

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